1.
A la hora de crear a tus personajes.
Cuando
un escritor escribe una novela, debe crear gente viva; personas, no personajes.
No crees personajes, crea personas comunes en situaciones no tan comunes. Los
personajes deben ser tan reales que den la sensación de que lo que se narra
pasó realmente. Deberán estar proyectados desde el corazón, desde la cabeza,
desde el conocimiento, desde la experiencia acumulada del propio escritor.
2. Consejos de estilo.
Escribe
frases breves. Comienza siempre con una oración corta.
Utiliza un inglés vigoroso. Sé positivo, no negativo.
Evita
el uso de adjetivos, especialmente los extravagantes como “espléndido, grande,
magnífico, suntuoso”.
Estudia
a fondo el diccionario.
No
se deben recargar los escritos de palabras resonantes, ni crear personajes tan
increíbles que ni al autor convenzan.
3.
Céntrate en lo pequeño.
Evita
lo monumental. Rehúye de lo épico. El individuo que puede pintar cuadros
enormes muy buenos, puede pintar cuadros pequeños muy buenos.
4.-Anímate
y supera las dificultades.
A
veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para
levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a
veces casi imposible escribirlos.
No
te rindas. No te conformes.
5.Parte
de tu propia experiencia y de ti mismo.
Las
personas de una novela, no los personajes construidos con habilidad, deben ser
proyectadas desde la experiencia asimilada del escritor,
desde su conocimiento, desde su cabeza, desde su corazón y desde todo lo suyo.
6.
Inspírate en otros artistas.
Hemingway
quería escribir como Cézanne pintaba sus cuadros. Cézanne empezaba con todos
los trucos. Después destruía todo lo que había pintado hasta ese momento y
entonces empezaba de verdad.
7.
Que no te importe el qué dirán.
¡Por el amor de Dios! Escribe y no te
preocupes por lo que digan de ti, ni de si será o no una obra magistral.
8.
No te lo tomes a guasa.
Seriedad
absoluta en lo que se escribe, es una de las dos necesidades categóricas. La
otra, por desgracia, es el talento.
9.
A veces hay que contenerse a la hora de escribir.
Mi
tentación siempre es escribir demasiado. Lo mantengo bajo control
para no tener que cortar paja y reescribir. Los individuos que piensan que son
genios porque nunca han aprendido a decir no a una máquina de escribir, son un
fenómeno común.
10.
Un escritor no describe, inventa, crea algo nuevo.
Un
escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del
conocimiento personal o impersonal.
11.
Déjate llevar.
Nunca se lo que va a suceder en una novela, a
medida que avanza pasa lo que tiene que pasar.
12.
Aprender a darte cuenta cuándo te has equivocado.
El
don más esencial para un buen escritor es un detector de mierda interno, a
prueba de choques. Es el radar del escritor y todos los grandes lo han tenido.
13.
Escribe desde el conocimiento de los escritores del pasado.
Un
escritor de nuestro tiempo tiene que escribir lo que no ha sido escrito antes o
superar a los escritores muertos en lo que hicieron.
La única manera en que puede decir cómo va, es compitiendo con los hombres
muertos… Pero la lectura de todos los buenos escritores podría desanimarlo.
Entonces debe ser desanimado.
14. Busca la soledad y no le tengas miedo.
Para
escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que
empecé a escribir. Dile a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en
otro. Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo,
múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que
todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come,
juega tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte solo para mantener tu
intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir.
La
vida del escritor es solitaria, no esperes rodearte de
multitudes que alaben tu trabajo. Nada te asegura el éxito instantáneo. Las
grandes obrar universales se descubrieron muchos años después de la muerte de
sus autores. Transformar la soledad en algo positivo te ayudará a enfocarte en
lo que quieres plantear y a dónde quieres llegar.
El
autor debe alejarse de las preocupaciones cotidianas para escribir.
Su mesa de trabajo es un lugar tan lejano en la memoria y la imaginación, que
solo el autor —y quienes lean su obra— alcanzarán a vislumbrarlo.
15.
Pero buscar la soledad no significa aislarse.
El escritor no puede vivir de espaldas a la
realidad social de su época.
Siempre
tener en cuenta en la obra el tiempo atmosférico y cronológico.
16.
No te abandones. Y no dejes de “vivir”.
Nadie
trabaja todos los días durante los meses de calor sin ponerse rancio: hay que
tomarse el tiempo de asearse y vivir un poco, no ser un zombi de lápiz y papel
(no tostarse los ojos frente al ordenador), el mundo más allá del escritorio
tiene posibilidades que solo puedes explotar si sales y vives un rato.
17.
Corrige.
Relee
lo escrito una y otra vez, cientos de veces, y mejóralo. Hemingway dejaba sus
libros terminados 2 o 3 meses para retomarlos luego y corregirlos con cabeza
fría, libre de influencias, y con nuevas ideas.
18.
La razón por la que escribes sí importa.
No
escribas por dinero.
